jueves, 6 de noviembre de 2014

Relato por entregas

¡Buenos días mis lector@s!

Hoy es jueves, el frío ya empieza a llegar a nuestras vidas y las prendas de abrigo van siendo necesarias. El otoño ha tardado en llegar pero parece ser que ¡por fin está aquí!

Para aquellos a los que no os guste el frío del otoño y prefiráis el sol y el buen tiempo de la primavera y el verano, deberíais sacarle el lado bueno a esta estación del año. Las tardes de lluvia son perfectas para aprovechar, coger esa manta suave al tacto, preparar un buen bol de palomitas, elegir tu película favorita y tirarte en el sofá a disfrutar de un rato en pareja.
O bien, abrigarte, calzarte las botas de agua y bailar bajo la lluvia, saltar charcos y sonreír. Porque son pequeños detalles que nos hacen sentir bien y sólo las estaciones de frío nos pueden ofrecer.

Para los que prefiráis leer un poco en los días de frío cuando no apetece salir de casa, hoy os traigo mi nuevo relato/novela corta por entregas. ¡Sí, como las colecciones semanales o mensuales que nos encontramos por los kioskos!
Resulta que hace un par de días empecé a escribir un relato corto para subirlo al blog, pero conforme iba escribiendo se me ocurrían más y más ideas para hacer del cuento algo más. Así que he decidido darle rienda suelta a mi imaginación e intentar crear algo más largo que voy a dividir en 2/3 partes. Aún no tengo decidido si os traeré una nueva parte cada semana o cada dos semanas, para tener más margen de retoque; pero lo que sí os digo es que hoy podréis disfrutar de la primera parte para ir abriendo boca.

A diferencia de los dos relatos anteriores, este es un poco más fuerte y adulto. Nada tiene que ver con la vida idílica y aparentemente sencilla que os mostraba antes.
Sólo espero que os guste, la disfrutéis y os quedéis con ganas de seguir leyendo.


SUPERVIVENCIA & SUPERACIÓN (Parte I)

     La pena no te lleva a ningún lado. Eso es lo que había aprendido hacía unos meses, y cada día que me levantaba era el primer pensamiento que pasaba por mi mente. Había que ser fuerte, había que seguir adelante y no dejar que la pena te envolviera en un halo de tristeza y en un estado de depresión. Si caías en las redes de la pena, estabas perdido.

 Yo no me podía permitir más de 5 o 10 minutos al día para instalarme en ese estado desde hacía unos 6 meses. Y esa mañana, aunque muchas cosas habían vuelto a cambiar, aún a pesar de que mi vida había quedado “patas arriba” una vez más, no podía sumarme en la pena. Tenía que ser fuerte. Levantarme, mirarme al espejo y decirme: Yo puedo.

Iba a ser una mañana muy dura. Una de las más difíciles de mi corta vida. Aún me quedaba mucho camino por delante, cientos de experiencias que vivir, muchos momentos que atravesar, pero esa mañana ya sabía que iba a ser una vivencia de las que me iban a dejar marcada para siempre. Después de lo que ese día iba a suceder, no tenía ni idea de hacia dónde iba a dirigir mi existencia.

Me puse la oscura ropa de la noche anterior, me recogí el largo pelo en una coleta baja, me lavé la cara y sin mucho miramiento por mi aspecto cogí la mano de mi hermano y me dirigí al tanatorio. Al llegar, entré en una pequeña habitación presidida por un ataúd de álamo abierto en el que se encontraba el cuerpo sin vida de mi madre. Sentí unas ganas inmensas de echarme sobre ella y llorar, sin importar lo que los demás asistentes pudieran pensar de mí, quería hablarle de la falta que me hacía, y sobre todo, quería desearle que allá donde ahora estuviera, encontrara a papá y fuera feliz. Pero en vez de sucumbir a la tristeza, me tragué las lágrimas y fui fuerte, tal como ellos me habían enseñado. Fui fuerte por mí, pero sobre todo fui fuerte por mi hermano de 5 años, Roger.

Él había querido acompañarme al funeral, y yo no pude decirle que no. Sabía que si esto iba a ser duro para mí, para Roger iba a ser traumático, pero no podía negarle su deseo de ver a nuestra madre por última vez.

Nunca me había sentido tan sola como hoy, aún a pesar de estar rodeada por una gran multitud de gente. No me malinterpretéis, agradecía mucho la compañía de todos los presentes: amigos, el hermano de mi padre y su mujer (únicos familiares que nos quedaban y con los que teníamos 0 relación), compañeros de clase con sus padres e incluso desconocidos; pero ninguno de los “invitados” podía hacer que no me sintiera vacía. Era como si una parte de mi esencia, de mi ser, se lo hubieran llevado mis padres antes de morir.

Era consciente de que todos los acontecimientos que habían ocurrido en los últimos 6 meses no habían sido fruto del destino o el azar. Sabía que el accidente que habían sufrido mis padres 6 meses atrás y que tuvo como consecuencia la muerte inminente de mi padre no había sido fortuito, alguien lo había planeado. Ese día no sólo terminaron con la vida de mi padre, sino que provocaron daños irreversibles, físicos y psicológicos, en mi madre que la dejaron débil hasta matarla. Y yo iba a descubrir al causante o causantes de nuestra desdicha.


Me presento. Me llamo Karola, tengo 14 años y soy huérfana. La única familia que me queda es mi hermanito, Roger, y juro que voy a luchar con uñas y dientes contra aquellos que nos quieran separar. No voy a consentir que nadie más aparte de mi lado a la gente que me importa.  



Pues hasta aquí la primera entrega de la novela corta. Espero que la hayáis disfrutado y queráis que otros también lo hagan. Para eso tenéis los botones de compartir justo debajo de la entrada, para que elijáis el medio deseado para que otra gente pueda leerme también. 
Además, si os ha gustado y queréis enteraros de cuándo publicaré la segunda parte, sólo tenéis que suscribiros al blog dejándome vuestro correo electrónico en la cajita que se encuentra a la derecha de la entrada. (Es totalmente gratuito, para aquellos que aún dudáis en hacerlo o no)
Y, por supuesto, como siempre digo, todos aquellos que queráis seguirme en mis redes sociales, os las facilito en los botones que encontraréis también en la columna derecha del blog. 
¡Espero vuestros comentarios y opiniones! 
Tanto vuestros comentarios como el hecho de que compartáis mis entradas son el regalo al esfuerzo y tiempo que dedico a este espacio. Por eso siempre los espero con vehemencia y muchas muchas ganas.


¡Tened un feliz jueves!



4 comentarios :

  1. Ohh.. pues me he quedado con la intriga. ¿para cuándo el siguiente? Un beso,

    Clara

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  2. Pinta muy bien... Me quedo esperando la siguiente.
    Una abrazo!

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  3. "Me puse la oscura ropa de la noche anterior, me recogí el largo pelo en una coleta baja, me lavé la cara y sin mucho miramiento por mi aspecto cogí la mano de mi hermano y me dirigí al tanatorio"

    Una chica de 14 años no habla así. Mi consejo es que te metas más en la piel del personaje cuando escribes. He estado leyendo tus relatos y casi siempre escribes en primera persona, pero nunca llego a tener la sensación de que me está hablando un personaje porque es como si todos hablaran con la misma voz. En este sentido usar la expresión "con nuestro tio tenemos cero relación" me ha parecido un acierto porque eso sí es lenguaje adolescente.

    Por otro lado el tema escogido lo encuentro, personalmente, un poco desgastado. Ya he leído montañas de pobres huérfanas que tienen que afrontar un destino incierto mientras cuidan de su hermano (que siempre es un hermano más pequeño, por si todo no era ya lo suficientemente dramático. Si quieres hacer algo más adulto arriesgate más, no hace falta ser un desgraciado de la vida, o pasarlas canutas para vivir y poder contar una gran aventura. Puedes encontrar grandes héroes con grandes aventuras en cualquier lado, no necesitas recurrir al dolor de una ruptura, a la orfandad o a la venganza para contar una historia de superación. A mí, personalmente, la historia de la huérfana que clama venganza no me motiva a seguir leyendo.

    Espero no haberte desmotivado, no es mi intención, quiero que sigas escribiendo y mejorando. Un saludo

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    Respuestas
    1. No te preocupes, está claro que no a todo el mundo tiene porque gustarle lo mismo; y, cuando me decidí a abrir el blog ya sabía de sobra que me iba a encontrar con buenas opiniones y críticas acerca de todo lo que fuera a publicar. Me expongo a ello al hacer público mi contenido.
      Agradezco tu crítica, constructiva, porque no suelo tomarme estas cosas a mal, estoy empezando y tengo muchísimo que aprender y que pulir aún, pero te aseguro que pongo el alma en todo lo que comparto en este espacio.
      Y a lo largo del recorrido que vaya teniendo en el blog encontrareis historias con otras temáticas. No pongo límites a nada y escribiré relatos sobre cualquier asunto. Hoy en día hay millones y millones de novelas, historias y relatos por todos lados, así que de una forma u otra casi cualquier temática estará grillada, pero todas esas historias tienen puntos diferentes.
      Espero mejorar en los próximos relatos que escriba, y me gustaría seguir contando con tus opiniones y tus críticas.
      Un saludo.

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